MEZCAL CASA GRANUJA
Avenida México #515 San Felipe del Agua
Tel: 221 206 2842
Oaxaca de Juárez, Oaxaca.
El concepto de la empresa parece cliché, chavos Oaxaqueños vendiendo mezcal
presentándose con la bandera del orgullo de la tierra. Nosotros no “vamos más
allá” de la visión aceptada del mezcal, más bien nos aterrizamos en el aquí y
ahora reconociendo los problemas que enfrenta el proceso de producción y
consumo de esta bebida.
Casa Granuja busca desarrollarse como una empresa social que busca dentro de su
dinámica cambiar la relación con el ambiente, el trato con los productores y la
visión del mezcal.
Relación con el ambiente:
Matar un animal salvaje y exótico para vestir su piel no te debería
hacer mejor que nadie (al contrario, se debería ver y se ve mal), entonces
sacar una planta de su ecosistema en el cual juega un papel importante para la
geografía y fauna a la que pertenece para tomar un mezcal exótico tampoco te
hace mejor ni más conocedor. Casa Granuja se enorgullece en trabajar con
productores que cuentan con viveros y sistemas de rotación que permiten
mantener un ecosistema equilibrado. Nos preocupamos porque se reforeste los
cerros de la región con agaves silvestres y para la elaboración de mezcal nos
enfocamos solo en aquellas especies que ya están domesticadas.
Trato con los productores:
Casa Granuja lleva una relación cercana con su equipo de productores, va
más allá de la relación mercantil o contractual, siendo la comunicación
integral entre nosotros es una pieza fundamental. Encontramos en nuestro equipo
de productores no únicamente conocimiento técnico sobre la elaboración del
mezcal artesanal, sino también sobre temas ecológicos y sociales, en parte
adquiridos por la tradición y gran medida gracias a años de trabajo y esfuerzo,
en el arte de hacer mezcal, pero también en la visión de la casa productora por
innovar en sus métodos de siembra y cultivo de sus agaves. En conjunto creamos
un sistema de trabajo colaborativo entre personalidades muy distintas que
comparten la pasión del mezcal y la cultura que lo rodea.
Nosotros no llegamos para “hacer crecer al productor como sabios de la
labor empresarial”. Granuja no realiza una labor altruista al elegir una casa
productora, hicimos una labor de reconocimiento humano y profesional. La casa
productora no hizo una labor resignada al aceptarnos, nos eligió al ver el
potencial de la empresa y la marca. Este acto de reconocimiento se traduce en
dinámicas laborales que nos benefician a ambos.
Al llegar por primera vez a ver el trabajo en el palenque nos percatamos
de inicio en el liderazgo de Victoria Méndez Gómez, hoy maestra mezcalera de
Mezcal Granuja. Desde el primer momento guiados por la primera impresión,
llegamos al acuerdo conjunto de formalizar la labor de Victoria para que no
fuera únicamente el trabajo de maestra mezcalera de”hecho” el que realizara,
sino que su nombre quedará impreso en cada botella para reconocer el arduo
trabajo de tan increíble mujer, quedando asì plasmada su sabiduría y talento.
Visión del mezcal:
Cada maestro mezcalero, palenque, y planta tienen sus propias
personalidades, el mezcal no debe percibirse dentro de una burbuja heterogénea,
sino que tiene que diferenciarse mediante el disfrute del talento de cada una
de sus individualidades.
El estereotipo de los agaves silvestres, raros de conseguir, difíciles
de trabajar, años que esperar para que estén listos para producir mezcal.
escuchamos a diario… “tomo Tobalá, Jabalí, tepeztate, coyote, madre cuishe,
cirial, cerrudo, etc.”, pero eso refleja un serio problema ecológico, la
extinción de los agaves silvestres que no pueden ser cultivados de la misma
manera que el espadín. Ahora bien, nuestro equipo de productores tiene una gran
visión, buscamos innovar la manera en que se produce el mezcal de agaves
silvestres por medio de la siembra de ellos, pero es un proceso largo, por
ello, hoy nos enfocamos únicamente en el mezcal espadín.
Victoria y Samuel llevan a cabo una increíble labor germinando y creciendo
agaves silvestres, mismos que posteriormente se dejràn en los cerros de la zona
para crecer de forma natural y algún dia ser utilizados para el mezcal, gracias
a ese proyecto, existe la posibilidad de que en un futuro Casa Granuja cuente
con una variedad más amplia de agaves.
El arte está en el esfuerzo y talento de cada uno de los maestros mezcaleros,
que obtienen diferentes sabores de una misma especie de agave, sabores que
cambian según la región en donde creció, entre muchos otros factores naturales
y humanos que hacen de cada mezcal algo único. Nosotros queremos recuperar la
idea que ya existe en otras bebidas alcohólicas y recordarle a nuestros
consumidores que el mejor mezcal no es el más raro ni el más caro, sino el que
se hace con la mejor materia prima en manos de un artista del mezcal, en
nuestro caso Victoria, maestra mezcalera de Casa Granuja.